Los niños de la Guerra (de la información)

La guerra continua ha desgastado las relaciones de cooperación entre una generación y otra. La generación X ahora, somos el enemigo y los niños de la guerra aún no lo saben, pero deberían temernos.

La mota en la UNAM

Corría el año de 2016 cuando me aventuré a los bajos mundos de la UNAM, todavía como estudiante de periodismo decidí exponer una de las peores mafias que dañaron a la “Máxima casa de estudios”, la venta de drogas. Aún no se destapaba la cloaca del narcomenudeo, era algo que todos, dentro y fuera de CU sabíamos, pero nadie había querido exponerlo.

El enano que amaba a la mujer que hacía equilibrio en la cuerda floja

Y a él, le sangraban las manos de tanto aplauso frenético, se le rasgaba la garganta de tanto grito de asombro y se le aborrascaba la visión de tanta lágrima enamorada.

Convocatoria abierta: Libraria

Linotipia invita a participar en nuestra segunda convocatoria abierta para formar parte de nuestra sección literaria en la primera mitad del año 2020.

Máscaras y cueritos en el pancracio

“Respetable publico, ¡lucharááán!… a dos de tres caídas, sin límite de tiempo. En esta esquina, conocido como el kamikaze del ring, Stuka… JR, el joven gladiador ¡Titán! Y el niño maravilla de la lucha libre, el campeón de peso ligero, ¡Dragon Lee! En la otra esquina, en el bando de los Ruuudos, está el guerrero lagunero, Últimoo Guerrero, en compañía del soberano de la maldad, ¡Euforia! Y ante la incógnita del destino llega, ¡Niebla Roooja!”.

La Guerra (de las Galaxias)

La diferencia entre guerra y revolución son sus ideales. Es cierto, una revolución es una guerra contada desde la visión de los vencedores. Es una muerte utópica donde se da la vida por un ideal. Los personajes de Star Wars no son revolucionarios, pero sí idealistas.

Videojuegos: State of the art of a new art form

Medio siglo parece mucho, pero basta analizar con un poco de detalle –y dar el crédito correspondiente desde una perspectiva objetiva– para dar cuenta del monstruo que a día de hoy muchos seguimos ninguneando y haciendo menos gracias a exponentes como el baile del Fortnite o esos que van jugando al Pokémon Go.