Lady Vegeance.

¿Todo es justificado por el amor? Es la premisa que el director koreano Chan Wook Park, muestra en su trilogía de venganza Sypathy for Mr. Vengeance (2002), Oldboy (2003) y Lady Vengeance (2005). Del denominado Asia extrime cinema llega Ledy Vengeance una historia desgarradora y violenta. No son personajes, son seres humanos viviendo situaciones que cualquiera puede ver en los noticiarios locales, eso hace de esta película demasiado cercana y por esto mismo aterradora.

Lady Vengeance es una de esas películas que te retratan la sociedad actual sin patrones éticos establecidos, sólo seres humanos tratando de sobrevivir el nuevo siglo.

Sympathy for Mr. Vengeance.

De nuevo Chan Wook Park nos trae una historia de seres humanos, no de personajes cinematográficos que olvidas al salir de la sala de cine. La simpatía por el señor venganza nos enseña que confiar, ya no es un opción de vida. El desencanto por el futuro, no hay futuro si tu hija es secuestrada para conseguir un riñón, no hay futuro si tu hermana necesita ese riñón y necesitas veintiocho millones para que le hagan el trasplante, no hay futuro si eres sordo en un mundo que no quiere escuchar, no hay futuro si tu novia es asesinada por una venganza que no le corresponde. No hay futuro si un grupo terrorista te asesina en venganza por la muerte de uno de sus miembros.

Oldboy

¨Ríe y el mundo reirá contigo. Llora y llorarás solo.¨ Una frase muy adecuada, para el caótico año de 1988. Año en donde Oh─Dae─Su (Sho─Min─Sik), nombre adecuado para aquellos que se llevan bien con todos, es secuestrado y mantenido en confinamiento durante 15 años, quién sabe dónde, quién sabe por qué y por quién. El hombre que se lleva bien con todos, es decir, Oh─Dae─Su, es un hombre como común. Tiene una pequeña hija, una linda esposa y un trabajo estable. No es muy rico, tampoco es pobre, no tiene enemigos, aparentemente, su vida es normal. Entonces, ¿Por qué fue secuestrado? Sin duda, Chan─Wook─Park, nos muestra una historia llena de interrogantes, que tendrán al espectador al filo de su asiento, mientras el protagonista de este film coreano, intenta mantener la cordura, para vengarse de aquel que le arrebató su vida, con la única ventana que tiene hacia el mundo exterior: La televisión.

Escrito por Redacción Linotipia

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