Por Raúl Balvastro

Caminando por las tiendas de la zona este.

Bien dicen: hay que aprovechar las temporadas de ofertas, y la época navideña no es una excepción. Hace una semana, concretamente el domingo, en la tienda Ley que está en el fraccionamiento Parajes del Valle, cercana a la ciudad de Tecate. Momento de entrar, noté la abundante cantidad de gente que acude, generalmente a surtir mandado para poder sobrevivir, porque con el alza de precios ya no alcanza para comprar lo básico con $500 pesos.

Todo es demasiado caro.

Al momento de llegar al fondo de la tienda, encontré una mesa con flores de nochebuena en descuento. $45 pesos, considerando la diferencia entre lo que se puede gastar en la canasta básica, como huevo, arroz y frijol, o gastar en una flor de nochebuena que al terminar la temporada van a deshacerse de ella, no le encuentro sentido gastar en algo superfluo y que no tiene un valor rentable. En particular, no encuentro ningún beneficio en comprarla en los tiempos que se están viviendo, es completamente innecesario. Pienso: ¿con qué objetivo o qué beneficio va a tener el hecho de comprar una flor de nochebuena?

Un ejemplo se presentó al momento de pagar, la cajera encargada de atendernos nos comenzó a tratar de manera poco amable y los empacadores nos aventaban los productos a la bolsa, eso representó de manera completa la pésima atención y al momento de salir de la tienda pasamos al servicio de paquetería a recoger unas cosas que habíamos dejado a encargo, y resulta que mi mochila estaba abierta, además me dieron mis cosas de forma poco amable y educada. Al parecer fue porque llevamos un aceite de cocina y un litro de leche, la señora que estaba detrás de nosotros llevaba la despensa de la semana, dulces, adornos para halloween, su hermosa e innecesaria flor de nochebuena y a ella la atendió de forma amable y cordial, hasta buenas tardes le dijo.

Estoy consciente de que el día es largo y se puede estresar de repente, sin embargo, cada cliente merece un trato acorde, ya que el personal que llegue a atender está dando la cara por la tienda. Tal vez lo que llevé no llenó las expectativas de la cajera y me hizo mala cara para recordarme que para comprar un aceite de cocina y un litro de leche pude ir a la tienda de abarrotes, aunque resulta aún más caro, además de que toda tienda departamental tiene una caja rápida para pasar menos de 10 artículos y poder agilizar el trabajo del cajero, pero le toman más importancia a la cantidad de artículos que consuma el cliente.

Finalmente, a manera de reflexión me quedo pensando: ¿es característico de la zona este de la ciudad? Porque después de compartir mi experiencia con conocidos me iban comentando sobre la falta de atención y los diversos incidentes que surgían con el personal de ciertos negocios que están en la Zona Este de la ciudad. Entonces, mis estimados trabajadores: seamos corteses y tratemos de forma amable al cliente, recordemos que somos la cara de la empresa o el lugar al que representamos y nuestra actitud es primordial a la hora de recomendar un lugar. Clientes: no olvidemos que los trabajadores pueden que tengan un mal día, también hay que poner de nuestra parte y tratarlos de forma educada en todo momento.

Escrito por Redacción Linotipia

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