Por Andrea Latham


Dialéctica de ojos
de María Ferreiro: El poema que se transforma en mirada

La poesía es un martillo feroz, un tercer ojo deslumbrado, una mano firme sobre la hoja de papel en blanco. Lo que algunos buscan a través de la meditación, yo lo encuentro en el verso escrito, en la palabra recitada, en la metáfora precisa, que construye ante mí un mundo nunca antes visto o explorado. La novela jamás podría edificar, como el acto poético, un puente hacia el alma. El amor o la ira no son para mí lo mismo que para cualquier otro, no veo yo igual la desgracia o el miedo, mucho menos contemplo de la misma forma la reconstrucción, la destrucción o lo que significa el desprendimiento, pero la poesía sí, el poeta sí, el verso traza el camino, descifra la maraña de sentimientos, los simplifica hasta convertirlos en palabras. Lo que digo es que el poema significa para el cuerpo un tercer ojo, una visión amplia y mayor de lo que se conoce, de lo que apenas se cree saber.

Hace un par de meses llegó a mis manos Dialéctica de ojos, poemario publicado en 2016 dentro de la colección poieo de I filo SOFÍA, una editorial independiente española con pocos años de consolidación pero con varios libros entre sus filas. La autora, María Ferreiro (1987) es una poeta y editora nacida en Santander, conocedora del idioma alemán e hiladora de imágenes concretas, que ha logrado a través de su larga experiencia construir un estilo renovador. Sin ningún precedente, me adentré a la lectura con la intención de escribir esta reseña, pero sobre todo, con la necesidad de contar lo que descubrí en los ojos de Ferreiro.

Suspiran ensordecedores los versos que componen doce poemas dentro de Ofuscado en la retina, primer capítulo de la obra poética. Señalan lentamente la realidad del que se transforma ante los ojos del otro, Ferreiro (2016) escribe en Ciudad Sensible “Quisiera ascender y palpar la vida” (p.13), y es concisa al afirmar “Sola es mejor que con alguien que no me sienta” (p.13). La conciencia despierta se desprende, como no queriendo, del amor que poco ve, que poco percibe, que es incapaz de concebir el mundo como parte de un todo. Los poemas se caracterizan por la búsqueda de esta transformación, el Yo lírico se presenta entre sensibles rimas, lenguaje construido bajo metáforas y una musicalidad perfectamente ejecutada. La autora es consciente de que la transformación se da también a través del amor, no es ‘el amor me salva’, es ‘el amor me detiene de salvarme’, y esto es lo que expone en Sentir “En posterior masacre interna. Afuera dulce y amargo/ se besan con las retinas” (p.14). Pero el conocimiento de la necesaria transformación no implica la fuerza de voluntad necesaria para concretar el acto. La renuencia se aferra segura a las letras de María Ferreiro, y ante la mirada incrédula del lector que ha amado. Escribe en Ojo con las manos largas “No solo me has robado / más de un beso, / sino que privas a las palabras / de todo su peso” (p.20). La necesidad se presenta en el amor que duele, y pone en duda lo que parece necesario.

En Extinguir la córnea, segundo capítulo de los tres que moldean la forma interna del libro, la hilación de los poemas y la prosa poética se rompen poco a poco, se encuentran seguros los versos para sostenerse. Ahora la transformación, la conciencia ha conseguido superar su propia realidad, visualizarse en su propia mirada. El amor que antes era necesario ahora es real. Por ejemplo, se plasma en Espacio “Tras la última chispa lo primero que se va es el odio” (p.37), o en Descuido y olvido “Parpadeas y pretendes enseñar a tu corazón a latir de/ nuevo. Sí, como si tú fueras el maestro capaz de controlar la vida propia del pulso” (p.35). Entonces encuentro al que conoce la realidad pero no sabe qué hacer con ella, la lucha del interior con la mirada se va haciendo cada vez más presente. Y aún conociendo la verdad, el miedo comienza a corroer lo que se sabe, en Derecho de zurdo escribe “Te veo no verme, / sin nada fue todo” (p.41). El vacío que va dejando al que amó, acrecienta la necesidad de la transformación, pero no la concreta.

Por último en Cuando mueren los ojos, la renovación ha de completarse de manera total, en comparación con los capítulos anteriores, lo que es posible observar de la mano firme de Ferreiro es la constante evolución de su lírica y la fuerte presencia de sus versos, que cuentan no sólo una historia de manera correcta, sino que también hilan los sucesos entre capítulos para vivir en tiempo real una reconstrucción; con esto no quiero decir que sea necesaria su lectura en algún orden específico, sino que la experiencia puede ser gratificante si se notan estas particularidades. Dentro de Cuando mueren los ojos, la conciencia ha alcanzado para el Yo lírico una visión superior, que si bien, comprende el amor, lo quiere de vuelta, demuestra que la razón de sus motivos son mayores. En He vuelto escribe “Vuelo. / ¡He vuelto!” (p.60), como el comenzar a reconocerse, pero clama por el ser amado, “Vuelo / y has volado. / ¡Vuelve!” (p.60). El despertar del cuerpo es distinto ahora, demuestra entre líneas que el amor quema adentro, pero que el alejarse es necesario.

Es una lucha la que María Ferreiro va plasmando con el caminar de sus versos. Cuando mencionaba su papel dentro de las letras, la creación de esta editorial independiente española, su cosmovisión, que pareciera tan lejana a la nuestra; por continente, por costumbres, por tradiciones. Reflexionaba ante la pregunta que surge después de terminar un libro de poesía, de algún autor fuera de lo usual en mi biblioteca personal, ¿Quiero leer más o siento la necesidad de dejar empolvar este libro por ahí? y la respuesta no fue difícil de identificar, sin duda Dialéctica de ojos representa para mí un referente en la poesía española. Ferreiro califica para considerarse dentro del grupo literario de los poetas españoles que necesitan ser revisados, por significar para la poesía una visión distinta a la tradición que ya resulta anticuada.

No recomiendo Dialéctica de ojos a los que mensualmente consultan estas reseñas, sería tan egoísta como asegurar que existe dentro del espectro poético algo que causa mayor emoción en mí que lo novedoso, que lo que propone y rompe con lo usual. María Ferreira es, sin duda, la propuesta fresca, la mujer-poeta-poema que desde España construye con su mirada un puente para los lectores entusiastas de la poesía como yo, para que se acerquen seguros y con las manos extendidas a la poesía. Es una lectura para principiantes y para experimentados, es un libro capaz de mirarte a través de sus versos.

 

Andrea Latham (Ensenada, Baja California. 1997). Estudiante de Lengua y Literatura de Hispanoamérica por la Universidad Autónoma de Baja California. Es poeta e impulsora de actividades literarias y cofundadora de Poesía Cuchumá. Ha publicado sus poemas en revistas electrónicas como Aeroletras, Región transparente, linotipia, entre otras. Cuenta con un libro de poesía independiente titulado Flor de Nopal (2017). Y a veces también escribe reseñas y cuentos muy cortos.

https://sobreflordenopal.wordpress.com/
@sobrelnopal

Escrito por Redacción Linotipia

3 Comentarios

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