Por Danielle Campos

 

 

La ciencia (ficción) de lo escrito

¿Qué es la ciencia sino poesía?

La ciencia ficción ha sido ya desde hace tiempo la inspiración para muchas creaciones literarias, las cuales juegan con la imaginación de los aventureros que llegan a ella y los mete en un turbulento vortex de entretenimiento que no permite después ver la realidad de la misma manera. Para una técnica con ya de por sí varias oportunidades, Raúl Fernández Cobos ha logrado poner en manos de los lectores su metafórico planeta marte en un novedoso estilo poético, al menos para mí, que es cosa de otro planeta. Simple, crítico y fresco, Areografía nos lleva de la mano por los aires de un mundo que sufre todo un proceso de cambios.

El fabuloso cantar de 96 páginas es digno de reconocerse como lo que es: una manera de contar la reconocida historia del viajero en el tiempo, de extraterrestres y lo desconocido, pero de una manera completamente distinta. Consta de un rompecabezas de treinta y cuatro poemas divididos en tres partes, que el lector puede armar para descubrir las ruinas de un bello paisaje de arena roja creado por las fantasías del autor. Se ha aventurado a tomar inspiración de autores reconocidos como lo son Ray Bradbury y Kim Stanley Robinson para ser el juglar de un mundo en el que el espacio mismo es el protagonista. Éste, roto como está, logra susurrarnos su historia en versos, tornando los papeles y haciéndonos a nosotros los alienígenas dentro de él.

Como lectora, considero a la ciencia ficción como un género difícil de manejar, pues se puede volver tedioso fácilmente. Afortunadamente, éste no ha sido el caso. En ningún momento me he preocupado por dejar el libro a un lado, y se ha sentido como una aventura digna de un científico investigador de lo extraterrestre.

No muy familiarizada con la poesía, temía toparme con la dificultad de la interpretación, posiblemente no entendiendo la base fundamental de la historia que se contaba. Para mi encanto, la escritura clara y clásica, pero al mismo tiempo moderna, se adapta perfectamente al ambiente intencionado y, además de ser rápido de leer, logra entretener un gran rato. Vagar por las palabras es como vagar por un remolino de emociones en el que el lector puede sentir la angustia en el momento ideal, o sentir la tranquilidad y lo inmenso del panorama a la vuelta de la página.

Si la cuestión es “crear algo nuevo, algo marciano” como dice Stanley, en este poemario se ha logrado. Areografía es una adquisición necesaria para los amantes de la ciencia ficción. Absorbe desde su portada y no promete nada que no pueda cumplir. Prácticamente, he logrado tener en mis manos una máquina del tiempo. Una que me llevó por la nostalgia de perder un paraíso increíblemente parecido a lo que nosotros hemos conocido. Es en instantes como éstos cuando uno cae en cuenta de lo humano que puede ser marte.

Danielle Campos (1992) es una méxico-estadounidense nacida en la ciudad de Chula Vista, CA y residente actual de Tijuana, en donde estudia la licenciatura de Lengua y Literatura de Hispanoamérica en la UABC. Ha participado en diversos talleres y concursos de cuentos, así como también en una antología infantil publicada por la editorial Arte Buhonero con su cuento “La Ciudad de los Sueños Enmendados”. Continúa su carrera universitaria y en sus tiempos libres se dedica a la lectura, escritura y recientemente a la editorial independiente, Capicúa Editorial, entre otras cosas.

Contacto:

https://bloggycatdragon.wordpress.com/
@GeekyCatDragon?

Escrito por Redacción Linotipia

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