Foto: Sarah Alvarado

 

(Re)conociendo nuevas geografías, nuevos espacios, nuevos afectos: Future Imprints de Vero Glezqui en 206 arte contemporáneo

“Glezqui recrea en Future Imprints nuevas geografías, nuevas capas geológicas y nuevos ecosistemas e incorpora en ellos posibles patrones que tienen que ver con el paso del ser humano por la tierra”

La primera vez que escuché sobre la teoría del antropoceno, estaba acostada plácida y despreocupada en un futón, con mi computadora encima de la panza mientras comía un montón de papas fritas. Fue hace dos años y en aquel entonces me había convertido oficialmente en una flagrante estudiante en el tercer semestre de Letras, y me importaba lo mismo el global warming que los fracasos amorosos de la tía lejana que tengo en Guadalajara. Mi personaje de literata en construcción, profundamente inmerso en sí, no hallaba espacio en su libreto para aquellas “excentricidades” geo-antropo-ambientales.

El asunto antropocénico comenzó a tomar seriedad en mi vida unos meses más tarde cuando, en un grupo de estudio al que me habían invitado, Anthropocene or Capitalocene de Jason W. Moore (ed.) se propuso como lectura contempo cuasi-urgente. Me sentí de lo más out cuando tuve que confesar que aún no la había leído, y entonces, más por sentirme parte del grupo que por otra cosa, me prometí que para la próxima sesión tendría subrayado y anotado el primer capítulo. El grupo de estudio no sobrevivió las dos sesiones y la promesa hacia mí misma nunca se cumplió.

Seguí con mi vida de estudiante. Mi personaje en construcción era cada vez más verosímil y en diciembre del 2017, mientras me encontraba preparando un reportaje sobre los espacios del arte en Tijuana para una tarea de la licenciatura, visité 206 arte contemporáneo. Me recibieron las gemelas Mónica y Melisa Arreola, quienes dirigen 206… y durante la entrevista, me adelantaron algunos de los nombres de las exposiciones en agenda para exhibirse en el (ahora en curso) 2018. Y ¿qué creen? El antropoceno hizo su aparición oootra vez.

Resulta que entre las expos programadas, se hallaba Future Imprints, la última exposición individual de Vero Glezqui. En ella, la artista recupera aspectos de la teoría del antropoceno y otras conceptualizaciones filosóficas y pseudocientíficas. En el momento de la entrevista con las gemelas Arreola (diciembre de 2017), las piezas que vimos en Future Imprints aún se encontraban flotando como energía creadora en la mente de Glezqui y no sería hasta un par de semanas más tarde que emprendería el proceso de producción, cuyo término le valió tres arduos meses de locura en su home studio, según nos contó, además de una larga cuenta de comida en UBEReats.

La exposición se inauguró finalmente el sábado 26 de mayo de 2018 en 206 arte contemporáneo. Llegué puntual y acompañada, a las 7:30 de la tarde, cuando la mayoría de los espectadores aún no se hacían presentes. Siempre me resulta más placentero observar una exposición cuando la sala está vacía, pues ello provoca una sensación de complicidad entre la obra y yo que no desaparece, pero sí transmuta en una complicidad triangulada entre espectador-obra-espectador cuando otro individuo aparece en escena. Al final del día, creo que eso es lo que importa en el circuito del arte: permitir el despliegue de procesos afectivos entre espectador-obra-espacio-artista y recrear las condiciones en las que suceden para (re)explotarlos.

Foto: Sarah Alvarado

Mediante un trabajo de mixed media sobre canvas y papel de algodón, Vero Glezqui recrea en Future Imprints nuevas geografías, nuevas capas geológicas y nuevos ecosistemas. Glezqui incorpora en ellos posibles patrones imaginarios que tienen que ver con el paso del ser humano por la tierra. La artista agrega en la serie dual de Lithographic symbols la clave del plástico o de los textiles para responder a la pregunta ¿qué aspecto adquirirían las formaciones geológicas en un futuro que sufre las consecuencias de dos siglos de vida humana en la Tierra?

Las configuraciones resultantes evocan en sus Synthetic Stratas formaciones rocosas de texturas selváticas, arbustos en hilera, tapices corrugados y patrones en repetición. Pienso que gran parte del mérito de Future Imprints tiene que ver con la inteligencia de la artista a la hora de relacionar estas texturas para hacerlas entrar en un diálogo que, una vez correspondido con el discurso teórico del antropoceno, detona nuevos afectos mediante la posibilidad planteada de transformar nuestros espacios –geográficos– vitales: Future Imprints es la correspondencia dialéctica de pensar(nos) desde el futuro en nuestro (único) presente (modificable).

He iniciado un diálogo intra-interpersonal que cuestiona la eficacia mimética que el lenguaje tiene sobre la imagen, lo cual me hace temer un poco esta parte del texto. ¿Qué decir sobre Future Imprints que la exhibición en su conjunto y las obras por sí mismas no hayan dicho ya? Aunque el margen de error es enorme, hay que señalar al menos que la obra de Glezqui tiene una factura impecable. La composición de las piezas es armónica y balanceada, y cada técnica no opaca a la otra: en la serie de sus tres Stratigraphic Studies encontramos collage, acrílico y dibujo fundidas en la unidad de la pieza. Cuando Vero Glezqui dice que en esas obras hay extractos de revistas de NatGeo la respuesta es ¿dónde y cómo?, de nuevo el afecto inédito, la sensación extraña y la textura (re)conocida, (re)descubierta.

Sobre 206 arte contemporáneo

Un detalle que me gusta mucho de 206 arte contemporáneo es que sus inauguraciones no reproducen la parafernalia protocolaria del corte del cintillo y el brindis: el espectador llega a la galería en la fecha y hora indicadas, visita, charla, se va. El espacio arquitectónico es pequeño, pero la plataforma es constante y desde el 2012 figura como uno de los –acaso– tres organismos dedicados a la gestión y difusión del arte contemporáneo en Tijuana. Durante la entrevista que hice a las gemelas Arreola en 2017, me contaban cómo la ruptura con el CECUT fue un factor importante para la formación de este espacio, después de que la institución eligiera a Virgilio Muñoz como director.

Tras la emisión de algunas consideraciones desafortunadas por parte de Muñoz hacia la comunidad cultural de Tijuana, se fundó el blog Un mundo pequeño en donde se cuestionaba la manera en que se elegían a los directivos de ciertas instituciones sin tener una formación “cultural”. Además, el blog funcionaba como plataforma de organización para hacer protestas y manifestaciones por parte de los artistas que perseguían la destitución de Muñoz como director (lo cual, no sucedió). Motivadas por ese incidente, las gemelas Arreola buscaron generar un espacio alejadas de la institución. De esa manera, uno de sus principales motores es gestionar el trabajo colaborativo con otras iniciativas emergentes de la comunidad artística para generar vínculos de acción entre trabajadores del arte. Peeero esa es otra historia.

Future Imprints de Vero Glezqui (www.glezqui.com) estará en exhibición en 206 arte contemporáneo (www.206artecontemporaneo.com) hasta julio del 2018. La invitación es ésta, querido lector: nunca crea lo que yo le diga, al fin y al cabo, cualquiera puede escribir un par de líneas sobre cualquier cosa. Mejor échese una vuelta a la galería, visite las obras de Glezqui y (re)conozca nuevos espacios y afectos mientras se entrega al despliegue emocional y a la velocidad arrítmica del corazón frente a la obra de arte.

Escrito por Laura Díaz

Estudiando letras. Tran-(e)scribiendo en/sobre Tijuana. Let's all copyleft. Feminasty vibes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s