Imagen por Zaini Izzuddin

 

Si tengo que elegir tres libros: Amor de gota gorda

Por Sylvana Ríos

En febrero el amor se apodera de las ciudades, o por lo menos las decoraciones de papel, serpentinas y globos en forma de corazón y niños con hojas de vid en lugar de calzón. Los corchos y techos de las primarias se llenan de rosa, rojo y blanco, los Oxxo casualmente se quedan sin dulces en “especial”, pero se recupera con paquetes de chocolates con listones y una tarjeta de cupido. Hasta las librerías se decoran, Gandhi acomoda a Jane Austen, a Laura Esquivel y a Ángeles Mastretta en las mesas de novedades, entre paletas de caramelo pegadas en la pared.

¿Considero sus novelas más importantes de Amor? No realmente, pero tampoco puedo defender una única lectura amorosa a las novelas que recomendaré en este texto. La novelas no suelen manejar un solo tema, pueden tener una intencionalidad política, narrada mediante los recuerdos de una joven chica inglesa y los sucesos que la llevaron a enamorarse. Podemos hablar de pasión sexual, de relaciones tóxicas, de amor maternal, de pecados en nombre de…

Entrar en este tema compone un abismo literario, me atrevería a decir que todo escritor alguna vez ha cuestionado o desarrollado el amor en sus textos, aunque sea una pregunta, aunque sea un planteamiento, feliz o infeliz. Si tuviera que lanzarme con ojos cerrados elegiría primero, aquellos libros escritos para llorar, que me provocan voltearle la cara a los cupidos que se mueven con el aire acondicionado del Calimax.

     A. “Querido Diego, te abraza Quiela” (1978) por Elena Poniatowksa

Basadas en las dolorosas cartas que le escribió Angelina Beloff a Diego Rivera durante los últimos años de su matrimonio, encontramos a una Elena Poniatowska a la que no le tiembla la mano cuando se trata de relatar el tumultuoso camino en el que la ausencia de un esposo mata la esperanza de una mujer en la miseria más oscura.

     Angelina Beloff, la primera esposa de Diego Rivera, pintora rusa en París, escribe carta tras carta a su esposo al otro lado del mundo. Sin respuesta alguna, relata los sueños y anhelos que aguardan en México, el sol, el cielo azul que tanto le han descrito y que espera le salvará. Una novela sumamente corta, pero intensamente dolorosa de la literatura mexicana.

     B. “Tokio Blues (Norwegian Wood)” (1987) por Haruki Murakami

     Una historia de amor, de ilusión romántica adolescente. Me atrevo a recomendar una de las novelas más populares de la literatura japonesa moderna por la degradación narrativa en la que el amor se ve sometida. A lo largo del recuerdo de Toru Watanabe, conocemos una historia donde el concepto de amor madura junto a los personajes que se enamoraron. Una historia de amor, del dolor, la pérdida y el anhelo de la inocencia.

     Watanabe nos narra los últimos años de colegio, junto a su mejor amigo, Kizuki, y la novia de este, Naoko. Almas gemelas, cómplices románticos pierden la sanidad ante el inesperado suicidio de Kizuki en sus diecisiete años. La muerte y el dolor atormenta a los dos jóvenes, que crecen y maduran juntos, hasta el enamoramiento. Es en la noche donde consuman su primera relación sexual, que Naoko, dejando una nota, abandona la universidad para vivir en un sanatorio.

   Una historia que consuela en momentos, pero que es consciente del dolor y la búsqueda egoísta por el amor.

     C. “El Gran Gatsby” (1925) por F. Scott Fitzgerald

     Un clásico de la literatura estadounidense, decadencia, idealismo, el sueño americano, una ilustración de la década de 1920: art deco y jazz. Es difícil incluir el amor dentro de una novela compleja, que tenía propósito mayores que la descripción de una trágica desilusión amorosa; sin embargo, si la motivación de Jay Gatsby lo volvió leyenda, lo llevó a la cima de una América creciente y llena de lujos, es la misma crueldad de los acontecimientos, la frialdad del actuar, de la indiferencia en una sociedad individualista la que vuelven a esta historia digna de una lectura romántica.

     Bajo los ojos del joven y próspero Nick Carraway, nos adentramos en West Egg, y a la misteriosa vida de Jay Gatsby, un hombre que ha construido su propia imagen, su propio imperio, bajo la promesa del reencuentro con su joven amor: Daisy Buchanan Fay. Construye un mundo de fantasía donde le promete a la chica el amor y felicidad infinita.

 

Contacto:
Twitter: enerotreintayun
Medium: @enerotreintayuno

Escrito por Sylvana Ríos Corona

Sylvana Ríos Corona, escritora mexicana, estudiante de Lengua y Literatura Hispanoamericana. Actualmente es editora de Libraria en la revista tijuanense, Linotipia. Entusiasta de la pintura, la animación, la teoría literaria y de genero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s