Mediante anécdotas, entrevistas y momentos únicos de amistad y familia, el protagonista “Toyota 85” es un joven estudiante universitario que además se desempeña como cantante de trap“.


Por André Mastache

La realización de nuevas propuestas cinematográficas en la región cada vez sorprende más, pues en pleno 2020 la mayoría de las personas con acceso a una cámara tienen la posibilidad de filmar pequeños cortos con grandes ideas.


Sin embargo, cuando se trata de documentales, no se les da el mismo apoyo como el brindado a una película o un cortometraje, a menos que sea de esas enormes producciones de compañías dedicadas al servicio streaming.


Por supuesto que lo primero siempre debe ser la calidad, originalidad y la pasión con la que se lleve a cabo un determinado proyecto, como es el caso del joven director, Diego Hernández, y el documental dedicado a sus “compas”.


El propósito de un documental siempre ha sido el de retratar más allá de la realidad, abordando personajes humanos, como nosotros, y que, a su vez, la audiencia se pueda sentir identificada o reflejada con el acontecer de la historia. En este caso, con Documental para mis compas (Tijuana, BC México | Duración: 14 min) surge una mezcla del género de ficción y el real.


Mediante anécdotas, entrevistas y momentos únicos de amistad y familia, el protagonista Alex Torres, también conocido como “Toyota 85” es un joven estudiante universitario que además se desempeña como cantante de trap. A lo largo del metraje somos testigos de cómo se prepara para un concierto en Aguascalientes, y cómo relaciona esto con su vida adulta.


Como cualquier otro joven de su edad, Alex se siente confundido y agobiado por todo el estrés de la escuela, los amigos, su carrera como artista y demás. Es en dicho aspecto donde el espectador puede generar una gran empatía con el personaje, pues nos recuerda a todas aquellas veces en las que bromeamos con nuestros amigos.


Y en el camino, buscamos lograr nuestras metas, las cuales desde luego no serán fáciles.

El guion del corto documental, a cargo de Jennifer Leonor, Zunny Ramírez y el director, Diego Hernández se siente en todo momento bastante orgánico y auténtico, pues está compuesto de diálogos sencillos que no necesitan llegar a la exageración para hacer que conectemos.


No hace falta saber qué aspectos de la vida de Toyota 85 son reales y cuáles ficticios, más allá de su carrera como artista profesional, pues la figura retratada por los guionistas y por Hernández sobrepasa los límites que se buscaba representar, como las motivaciones y el espíritu de una generación de la cual somos protagonistas.


Al final, Documental para mis compas está narrado desde la memoria y los alegres recuerdos de individuos con la finalidad de hacer que estos momentos perduren, en los que, a través de amigos, fiestas, música y familia, pareciera que la vida no es una experiencia tan mala después de todo. ¿A caso no es ese el propósito de la música y el cine mismo?

Mira el teaser:

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André Mastache: Amante del séptimo arte, las películas de Pedro Almodóvar, la crítica y el análisis cinematográfico. Estudiante de Ciencias de la comunicación en UABC. Desde 2019 escribe y habla sobre cine en Cinema ‘Stache.
IG: @andre.mastache | @cinema.stache

Escrito por Redacción Linotipia

Un comentario

  1. […] como Documental para mis compas (Diego Hernández), de este último ya hemos hecho una reseña. Y representa al cine independiente de Tijuana, como corto docuficción producido por Violeta […]

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