En Baja California (como en todo el país), existen colectivas feministas y mujeres que ofrecen información médica y acompañamiento tanto emocional como psicológico durante este proceso, desde una perspectiva empática y basada en el cuidado mutuo, además de que se encargan de brindar información verídica y segura.

por: Andrea Monserrath
Portada por @happymess.media

El pasado 28 de septiembre se conmemoró el Día de Acción Global por un aborto libre (legal) y seguro en Latinoamérica y el Caribe. Una lucha aún sin victoria. 

En nuestro país, solo es posible realizar una Interrupción Legal del Embarazo hasta la doceava semana en Ciudad de México desde 2007 y en Oaxaca apenas el pasado 2019. En las 30 entidades federativas restantes, el aborto aún está penalizado y es castigado con cárcel.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha declarado que el acceso al aborto seguro es un derecho (forma parte de los derechos reproductivos), y las leyes que lo penalizan se clasifican como discriminatorias. Por lo tanto, ha incitado a los países miembros a que actúen para brindar acceso a abortos seguros y legales. 

También se indica que negar el acceso a la interrupción del embarazo producto de abuso sexual o en casos donde peligre la vida de la mujer o persona gestante, es además de violación a derechos humanos: un acto cruel y deshumanizante. 

La falta de acceso a abortos seguros ha cobrado la vida de miles que mueren en una clandestinidad insalubre.

La penalización del aborto en nuestro País está obstaculizada por la burocracia y por juicios morales y religiosos. A pesar de que México es uno de los países que se comprometió a resolver esta problemática, ha dejado de lado este tema, incluso el presidente López Obrador ha dicho: “Ese tema (el aborto), genera mucha polémica, no quiero meterme y ofrezco disculpa porque ya tengo otros asuntos que atender”.

La importancia del acceso a abortos seguros para todas las mujeres y personas gestantes no ha sido tirado en saco roto. En Baja California (como en todo el país), existen colectivas feministas y mujeres que ofrecen información médica y acompañamiento tanto emocional como psicológico durante este proceso, desde una perspectiva empática y basada en el cuidado mutuo, además de que se encargan de brindar información verídica y segura. 

LINOTIPIA realizó entrevistas a mujeres que acompañan de forma independiente a colectivas feministas y mujeres que han abortado sin ningún tipo de  acompañamiento.

La experiencia de “A”, fue someterse a una interrupción de embarazo sin acompañamiento. La información respecto a las dosis, los síntomas esperados y posibles complicaciones se la facilitó una conocida que ya se había sometido a la interrupción del embarazo. 

Cuenta que el procedimiento fue agotador y doloroso físicamente, pero aún así se sintió aliviada. Comenta que le hubiera gustado tener la libertad de asistir a un chequeo médico posterior. Actualmente es madre, afirma que su embarazo fue deseado y se dio en las circunstancias adecuadas. Decidió por segunda vez.

También hay mujeres que sin pertenecer a ninguna colectiva, toman cursos y ofrecen acompañamiento. “AO” informa que tomó un curso de tres horas con la colectiva Aborto Seguro Sonora

En este le proporcionaron acceso a protocolos médicos de la OMS, además de algunos consejos de preparación psicológica y emocional para realizar el acompañamiento. Menciona que es importante estar preparada para brindar el apoyo, así como saber establecer límites y ofrecer palabras de aliento desde la empatía.

Finalmente la colectiva Las Confidentas de Tijuana, cuenta con una línea telefónica como estrategia para minimizar los riesgos que pueden derivar de realizar un aborto en el contexto de criminalización de la ciudad, el Estado y el País. 

En esta colectiva recibieron capacitación de Women Help Women, además de estar en contacto con otras colectivas; trabajaron 6 meses en establecer procedimientos y estrategias antes de lanzar su línea telefónica.

Por otro lado, Las Borders, de Mexicali, recibieron capacitación de parte de Las Libres, la cual fue coordinada por la colectiva tijuanense: Bloodys Red. Así mismo, mencionan que están preparando ofrecer talleres de capacitación virtual en los próximos meses para quienes deseen acompañar.

Las colectivas afirman que no reciben apoyo económico de manera fija. Sus ingresos son de su propia inversión, cooperación voluntaria por pañuelos verdes y algunas donaciones; además, también reciben donativos de misoprostol y mifepristona para distribuirlas a quienes no tienen los recursos suficientes para comprarlas.

Es común que reciban múltiples agresiones en sus redes sociales, han llegado a desearles la muerte o cárcel por su labor. También cuentan que incluso han sido amenazadas por la policía en manifestaciones por brindar el número de la línea de atención o sus redes sociales de contacto.

El acompañamiento, nos dice “N” (miembro de una colectiva), es una práctica de acción directa que busca que el aborto se realice de manera libre, segura y cuidada. Sostiene que el aborto sí se puede realizar de manera autónoma y autogestiva con la información necesaria y el acompañamieto para quien lo necesite

Hay algunos procedimientos que se realizan sin acompañamiento colectivo o de alguien ya capacitada, solo con alguna amiga o familiar. Es un proceso que debe ser llevado de manera libre y segura. 

Algunas de las colectivas de acompañamiento en el estado son Bloodys Red Tijuana y Las Confidentas en Tijuana. En Tecate, está presente el Contingente Feminista. Las Borders  radican en Mexicali y SiempreVivas en Ensenada. 

A pesar de ser colectivas localizadas en las ciudades, no niegan el acompañamiento a mujeres o personas gestantes que residan en otro estado, sin embargo, sí buscan redirigirles a las colectivas locales.

Tanto en Baja California, como en los otros 29 estados de México, el aborto aún está penalizado y criminalizado; sin contar con los prejuicios y tabúes que carga la sociedad. La mujer o persona gestante que aborte por decisión y en plena consciencia, podrá ser sentenciada de 1 a 3 años de prisión. 

El movimiento feminista está buscando su despenalización y lucha por el derecho a un aborto libre (legal), seguro y gratuito en todo México. Hasta que eso suceda, es importante recordar que penalizado no significa crimen y clandestino no significa inseguro

Fotografía: Jacqueline Hernández

Andrea Monserrath: Me gusta que me llamen por mis dos nombres. Estudio Lengua y Literatura Hispánica de manera interdisciplinaria en la Universidad Autónoma de Baja California. Fundadora y editora de Amazonas Editorial. Apasionada de las luchas difíciles y valiosas, a veces sólo en internet. Aprendiz y militante de los feminismo(s). Siempre escribo sobre lo que no puedo contener dentro de mí, la mayoría de las veces, enojada. 

Escrito por Redacción Linotipia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s